Entre los desafíos empresariales en la era digital se encuentra la gran inversión que deben realizar las empresas en Hardware y Software, la contratación de equipos especializados de trabajo que conozcan como implementarlos, la cultura de mejora continua que debe desarrollarse para adaptarse a los tiempos actuales y una infinidad de desafíos que deben sobrepasar las empresas para poder triunfar. Sin embargo, existe una que en mis años laborados es la que mas llama mi atención y en la que quisiera enfocarme en este escrito.

La resistencia al cambio o salir de nuestra zona de confort es para mí el desafío mas importante al que deben enfrentarse las empresas en la era digital. Somos conscientes de que las personas son el activo mas importante de las empresas, por esto, deben estar convencidas de que las nuevas tecnologías nos ayudan a mejorar nuestra calidad de vida en el ámbito personal y laboral. Ya que esto tiene un impacto en la relación que tenemos con nuestros clientes y la rentabilidad que generan nuestros negocios.

Las consecuencias de la resistencia al cambio

Un equipo de trabajo no empoderado con las nuevas tecnologías es una “piedra en el zapato” para nuestra empresa y pone en riesgo la existencia de esta en el mercado. Con esto, no quiero decir que las nuevas tecnologías son la excusa perfecta para despedir a nuestros equipos, sino la razón para buscar estrategias corporativas y culturales que permitan el empoderamiento.

Un grave error que se he escuchado en mi labor es que las nuevas tecnologías reemplazan el trabajo de las personas y que pueden ayudar a los empresarios a ahorrar dinero en contrataciones. Sin embargo, esto no debe venderse de esta manera. Por el contrario, se debe explicar a los equipos de trabajo el gran valor que tienen sus labores y que estás pueden ser utilizadas en otras áreas de las empresas.

Por esto, las empresas deben enfocar su atención, antes que nada, en gestionar el cambio de sus equipos de trabajo y contar las ventajas de la era digital.