Sin duda, las empresas tienen un reto importante a la hora de organizar y coordinar sus estrategias, sus procesos y sus divisiones. Por eso, la Arquitectura Empresarial es hoy una de las herramientas más valiosas para que las empresas logren unificar esfuerzos, crecer y cumplir sus objetivos. Ahora bien, ¿qué es la Arquitectura Empresarial y cómo se estructura? 

La Arquitectura Empresarial 

Cuando escuchamos el término, es pertinente que nos imaginemos un mapa, porque la Arquitectura Empresarial es básicamente una representación detallada de los componentes de una empresa y su interacción. Es decir que, para la realización de esa representación es necesario emplear distintos recursos gráficos y textuales, así como directrices arquitectónicas, para describir cómo funciona la estructura de una empresa, según el lugar que ocupa cada uno de sus componentes. Así pues, se determinan las interacciones entre las estrategias, los elementos tácticos, el conocimiento, la organización, la tecnología, la información, las aplicaciones, los procesos y todos los otros elementos que soportan una empresa. 

Las cuatro dimensiones de la Arquitectura Empresarial 

Los modelados de Arquitectura Empresarial se realizan en diferentes marcos de arquitectura – de hecho, una de las funciones de la herramienta BPM es apoyar esos modelados- entre los cuales encontramos TOGAF, The Open Group Architecture Framework. Según este grupo, la Arquitectura Empresarial tiene 4 dimensiones que, juntas, conforman la estructura completa de una empresa. Veamos entonces, cuáles son esas dimensiones:  

1. Arquitectura de Negocios o de proceso de negocios:

 en ella se describen todas las estrategias de negocios, la gobernabilidad, la estructura y los procesos fundamentales de la organización. 

2. Arquitectura de Aplicaciones:

se refiere a los sistemas de aplicaciones que se implementan, a las interacciones entre esos sistemas y a la relación que guardan con los procesos centrales del negocio. 

3. Arquitectura de Datos: 

provee un plano de la estructura de los datos y de los recursos de gestión de esos datos.  

4. Arquitectura Tecnológica:

registra la estructura del hardware, el software y otras redes requeridas. 

Los beneficios de la Arquitectura Empresarial 

Una vez las cuatro dimensiones de la Arquitectura Empresarial están debidamente descritas y articuladas, las empresas comienzan a recibir todos los beneficios de contar con ese mapa de funcionamiento. En primer lugar, los esfuerzos de la empresa se unifican bajo una estructura común y, con ello, hay una mejoría creciente en la toma de decisiones de la empresa. Es decir que, con la consolidación de las infraestructuras de todos los componentes de la empresa y de todo el negocio como unidad, es posible: simplificar y unificar plataformas y sistemas de información; documentar y estandarizar los procesos empresariales con estructuras y terminologías comunes; optimizar esos procesos creando flujos coordinados que enriquezcan a  todas las divisiones de la empresa; automatizar dichos procesos después de determinar modelos útiles y efectivos. Además, con la Arquitectura Empresarial mejora la comunicación interna de la empresa gracias a la creación de portales, foros y repositorios de almacenamiento que garantizan la preservación del conocimiento y de la memoria corporativa.  

Entonces, con la implementación de la Arquitectura Empresarial, los negocios aseguran que cada una de sus decisiones y sus acciones estén alineadas con sus estrategias, sus necesidades y sus objetivos. La empresa funciona entonces como una máquina perfectamente calibrada y el rendimiento mejora indefectiblemente.  

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